lunes, 29 de octubre de 2007

Superando El Dolor

Muy pocas veces he deseado cosas mala a otra persona, en realidad, nunca, pero cuando vi tus ojos hinchados, y escuche tu voz llena de dolor cambio mi manera de pensar frente a ese sentimiento, habían dañado lo que mas amo en la vida, habían dañado mi vida.

Luego de aquella conversación jure al cielo que me iba a vengar, que esas lagrimas no serian en vano, que tu dolor se transformaría en el camino de flores que estabamos construyendo; pero tu alma limpia me pidió que no hiciera nada, que dejara todo como estaba...que la vida nos daría la razón.

Nunca me había sentido así, cada vez que el bufón te hablaba eran miles de puñales disfrazados de sílabas, eran chorros y chorros de veneno que esa lengua viperina te lanzaba , aguantaste. La impaciencia y el nudo en la garganta me estaba matando, sabia que esa herida estaba cicatrizando pero la diminuta y baja presencia de la víbora no te dejaba en paz.

Como dicen por ahí, el tiempo lo cura todo, y según tu ya estaba sanada tu herida, yo sabia que no, la vida no hacia su trabajo.

Decidí olvidar ese sentimiento, y lo conseguí, pero como siempre he pensado que la vida tiene su lógica, comenzaba a morir Medusa, el carrusel de la vida la estaba aplastando, pidió incluso que la ayudara... mi no fue rotundo, y con un gusto dulce iba a dar mi tiro de gracia, iba a pisotear a la ameba, humillarla; pero; tu siempre con tu alma limpia y tus bellos sentimientos me dijiste que no valía la pena, que su suplicio prometeniano ya había comenzado.... Y así es.

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